Esteban Lindor Alvarado, condenado a prisión perpetua, intentó escapar del penal de Ezeiza con ayuda de cómplices. En sus conversaciones hablaban de la red que iban a fabricar y hasta se mostraban preocupados por el vuelo en helicóptero.
Clauvino da Silva era uno de los líderes del Comando Vermelho y estaba condenado a 73 años de prisión. Después de intentar escapar quedó en aislamiento.
Pasó en Brasil. El hombre llevaba gafas, una peluca con el pelo largo, una máscara con el rostro de mujer y vestía prendas femeninas, similares a las de su hija que lo había visitado minutos antes.