El resultado es producto de la implementación de auditorías y de otros criterios para la aceptación o rechazo de licencias, la incorporación de personal médico para el control y la realización de operativos de calificación de siniestros.
Según el informe, el uso a largo plazo de combustible como madera o carbón para cocinar se asocia a un mayor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares.