La víctima debió ser trasladada al Cullen con un impacto de bala en su cabeza y permanece en terapia intensiva. El atacante habría sido el cuñado de la mujer.
Una docente escuchó una detonación y creyeron que el niño había utilizado pirotecnia. En la dirección, comprobaron que dentro de la mochila tenía un revólver.
Tras el clásico, unos vecinos dispararon tiros al aire, pero una bala perdida le dio en la cabeza al chico. Debió ser operado y está en terapia en el Alassia.