Ante la ola de frío y los aumentos tarifarios, Edenor y Edesur brindaron recomendaciones para que el bolsillo no se vea tan afectado. Por ejemplo, un caloventor consume cuatro veces más que un panel eléctrico.
Con los primeros fríos y la mayor utilización de la calefacción, los peligros como la intoxicación por monóxido de carbono, los cambios bruscos de temperatura o la sequedad del aire en el interior del hogar ponen en alerta a la población.