El papa Francisco explicó que llegó tarde a la tradicional oración dominical del Ángelus porque se quedó bloqueado en un ascensor del Vaticano y tuvo que ser rescatado por los bomberos.
Sucedió en un edificio de calle Urquiza, en Santa Fe. El conductor estaba haciendo la maniobra para entrar cuando el aparato comenzó a subir. El auto quedó destruido.