El 2020 arrancó de una manera un tanto agresiva para Lucía Celasco, la nieta de Susana Giménez. Porque a las 5 de la mañana del 1 de enero se “agarró a las piñas” con un hombre en la salida de un boliche de Punta del Este.

El motivo de la pelea: su auto, un Mini Cooper, estaba mal estacionado. Marcelo Parra, un arquitecto argentino, intentaba salir con su vehículo del garage de su casa para buscar a su hijo en otro lugar, pero el vehículo de Celasco se lo impedía.

Por eso empezó la discusión y fue cuando Celasco habría golpeado a Parra en el oído, por lo que el arquitecto cayó al capot de su vehículo. Además, la nieta de Susana también habría tirado piedras a la entrada de la casa y habría roto el portero eléctrico.

Por todo eso, Susana Giménez, que hasta ahora no se había referido al tema, dijo que la retó “un poco”.

“Un poco la reté. Pero no me quiero meter, que arregle con su mamá. Yo mi hija ya la crié, ahora le toca a ella”, le tiró la pelota a Mercedes Sarrabayrouse, madre de Celasco, tras la pregunta del periodista Leo Sarro en Punta.

Luego habló un segundo de política, dijo que le tenía fe al presidente de Uruguay, a quien ya conocía a través de su padre. Aunque fue más escéptica con Argentina: “Argentina vamos a ver, ojalá. Lo necesitamos”.

A pesar de lo precaria de la filmación, la diva pidió que le pongan más luces. “Vos no tenés luz, voy a salir hecho un monstruo”, protestó, porque la imagen se cuida, siempre.