
Hace tiempo que la familia de Ángeles Cañete tenía el mismo debate: pensaban que algún día habría que decirle a los del peaje que no le pagarían porque el estado de la autopista Rosario- Córdoba es calamitoso.
Hasta que un día se animaron: frenaron frente a la cabina y le dijeron a la empleada que no abonarían. Estaban preparados para discutir, pero no fue necesario. Porque la mujer levantó el teléfono y llamó a su supervisor. En cuestión de segundos les dio la razón y les levantó la barrera.
“Pensamos que nos iban a hacer escribir un descargo o firmar un acta. Pero nada más nos quejamos y nos dejaron pasar. Es que ellos saben cuál es el estado de la ruta”, le dijo a TN Ángeles Cañete, la protagonista de la historia.
“Viajamos bastante seguido por esa autopista entre Rosario y Marcos Juárez y estamos cansados del estado en el que se encuentra la autopista. El tramo Funes – Roldán hasta el peaje está en un estado calamitoso”, contó la mujer que iba en el asiento del acompañante cuando su marido protestó.
“Fue este sábado a la mañana que decidimos hacerlo. No tuvimos inconveniente, ningún problema. La chica del peaje nos atendió muy bien. Lo consultó por teléfono con el encargado y lo aceptaron. Nos levantaron la barrera y pudimos pasar”, dijo Cañete.
La mujer, que primero publicó la nota en un periódico de su pueblo, Funes y luego salió en una radio rosarina se sorprendió por la repercusión que tomó su acción. Pero ahora quiere ser imitada: “De ahora en más nos vamos a negar a pagar y queremos que la gente lo pida”.
Es que el estado, en el tramo que pertenece a Santa Fe está profundamente deteriorado, según su descripción. “Imagínense que la última vez que o arreglaron fue cuando pasó el Rally Dakar”, reveló.



















