
En las últimas horas se produjo un giro inesperado en una negociación que Colón tenía bien encaminada y que ahora quedó en pausa. La representación del defensor Leonel González modificó las condiciones previamente acordadas y su llegada al Sabalero quedó en stand by, generando malestar en la dirigencia santafesina.
El punto de conflicto aparece por una exigencia del club Melgar de Perú, que pretende incorporar una cláusula de obligación de compra en el acuerdo. Desde Colón no están dispuestos a aceptar ese condicionamiento y, ante esa postura firme, la operación comenzó a enfriarse con el correr de las horas.
A esta altura del viernes, el pase estaría prácticamente caído, y tanto Diego Colotto como Ezequiel Medrán ya analizan otras alternativas para reforzar la zaga central. La idea es no perder tiempo y avanzar por opciones que se ajusten al presupuesto y al proyecto deportivo que se viene construyendo.
En ese escenario volvió a tomar fuerza un nombre conocido y querido por la gente: Germán Conti. El defensor surgido del club, hincha confeso y con ganas de regresar, reaparece como una posibilidad concreta si las condiciones lo permiten. Por ahora no hay avances formales, pero el contexto vuelve a ponerlo en escena.
El mercado sigue en movimiento y Colón no quiere desviarse del plan. La prioridad es sumar jerarquía sin hipotecar el futuro, aun cuando eso implique bajarse de negociaciones que parecían cerradas. En Santa Fe, la dirigencia apuesta a decisiones firmes y sin apuro.





















