Los prófugos fueron identificados como José Luis Oliva de 32 años, Emanuel Sebastián Helguero de 25 y Rubén Maximiliano Fernández.
A uno de ellos, la libertad le duró poco, ya que el sábado, antes de la medianoche, fue entregado a la policía por su propio padre. Se trata de Emanuel Sebastián Helguero, quien llegó junto a su progenitor a la Subcomisaría 18°.
Frente al personal policial dijo en voz alta “vengo a entregar a mi hijo que se escapó de la Comisaría 2°”. El oficial de guardia le preguntó cuál era la identidad del muchacho y luego lo esposó.
Antes de entregar a su hijo, el padre había recibido un llamado telefónico de su otro hijo que le dijo que Emanuel, su hermano, estaba evadido de la Comisaría 2° y buscaba refugio en su casa.
La fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación, Clelia Trossero, ordenó que el hombre entregado siga privado de su libertad, que sea identificado, y que se aloje en otra dependencia de Orden Público capitalina, además, la formación de una causa por evasión, mismo delito por el cual ya estaba detenido.
En tanto, los otros dos delincuentes siguen prófugos de la justicia.




















