
Se acabaron las buenas intenciones, las relaciones formales y las maneras políticamente correctas. A menos de un año de las elecciones a gobernador, desde ahora sólo habrá fuego en cada intercambio que se realicen entre dirigentes de distintos partidos, como el que se produjo esta mañana entre el gobernador Miguel Lifschitz y el intendente José Corral.
Fue Lifschitz quien comenzó: “Otra vez Santa Fe es postergada, mientras avanzan a toda velocidad grandes obras en la Ciudad de Buenos Aires”, reclamó. “Espero que el Intendente Corral y los legisladores de todos los partidos se sumen al reclamo para que se cumpla con lo prometido”, sentenció luego.
La mega obra que uniría a Santa Fe y Paraná fue frenada por el aumento del riesgo país al nivel máximo de todo el gobierno de Macri, lo que impide conseguir financiación externa.
Pero Corral no eligió el silencio. “Señor gobernador, el gobierno de Cambiemos tiene la determinación de hacer la obra y por eso la incluyó en el presupuesto nacional. Las condiciones financieras internacionales y del país hoy no permiten iniciar el proceso, pero la obra se va a realizar”, dijo.
Y completó: “Si todos ponemos el hombro y soluciones concretas, salimos adelante y la obra se hace más rápido. Desde la ciudad peleamos mucho por el puente y la traza fue consensuada con todos los actores de la región. Empujemos todos para que sea una realidad. Contamos con su apoyo”.
Fue un cruce con delicadeza. No hubo agresiones. Pero sí una fuerte determinación de marcar diferencias. Una constante de lo que se verá de ahora en adelante.



















El gobierno provincial no tiene candidato a gobernador y está desesperado encima con el ministro de seguridad q tenemos es de terror yo creo q uno de la banda de los monos sería mejor vayanse si no están preparados en Rosario no los quiere nadie hay balaceras las 24 horad