
El Superclásico entre Boca y River, celebrado el domingo en la Bombonera, no solo dejó una victoria por 2-0 para River, sino también una situación repudiable de violencia. Los hinchas de Boca descubrieron a un fanático de River infiltrado en la tribuna Baja Sur y lo agredieron brutalmente. El hombre tiene 55 años.
José Medina y su amiga Camila, ambos de Misiones, decidieron asistir a la Bombonera a pesar de las recomendaciones de sus familiares de no hacerlo debido al riesgo de violencia en el estadio. A pesar de afirmar que no entraría al estadio, José tuvo que ser asistido por socorristas de Boca alrededor de las 16:25, poco después de que finalizara el partido.
Los problemas comenzaron minutos después del pitido final de Andrés Merlos. Un hincha local insultó a River, lo que llevó a que Camila abofeteara al hincha de Boca, desencadenando una pelea. En medio de la confusión, a José se le cayó la bufanda que cubría uno de sus tatuajes comprometedores en ese contexto: un escudo en el cuello con las letras “CARP”.
Fue entonces cuando el hombre de 55 años fue golpeado y cayó al suelo. Los médicos del estadio intentaron estabilizarlo, ya que sufría una crisis hipertensiva y estuvo inconsciente durante aproximadamente 10 minutos. Camila tampoco pudo explicar lo que había sucedido en ese momento, lo que llevó a los médicos a sospechar que José podría haber tenido un derrame cerebral.
Afortunadamente, José se recuperó poco después, pudo hablar con normalidad y fue diagnosticado con una “crisis hipertensiva con pérdida de conocimiento, aparentemente debido a múltiples golpes”. Luego, fue trasladado al Hospital Argerich, donde él y Camila relataron a los médicos lo que había ocurrido. El personal policial también registró un informe de Contravenciones según el Artículo 116.
A pesar de la reticencia de su familia a hacer declaraciones, aseguraron que José está fuera de peligro y que “está descansando y recuperándose mientras toma la medicación adecuada”.






















