Horas de mucha tensión se vivieron esta mañana en el norte de la ciudad. Un hombre se atrincheró con sus hijos en una vivienda, tenía combustible y un arma blanca. Finalmente dejó salir a los chicos y se entregó. Se había autolesionado en el pecho y rociado gasolina.

Ocurrió en una vivienda ubicada detrás de la Granja “La Esmeralda”, donde un hombre de unos 43 años se atrincheró junto a sus dos hijos de tres y once años. Aparentemente, mantuvo una discusión con su pareja, y amenazó con suicidarse.

Luego de la denuncia al 911, arribaron los oficiales de policía, entre ellos un negociador policial del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) quien logró dialogar con el hombre que tenía a sus hijos como rehenes, hacerlo razonar primero y deponer la actitud después, hasta que finalmente los uniformados lograron ingresar a la vivienda y reducirlo, liberando a los pequeños.

Según trascendió, el hombre había rociado combustible en un colchón y sobre sus hijos. Fue retirado de la casa en una ambulancia del SIES 107, debido a que se había autolesionado con un cuchillo en la zona del pecho.