En Cambiemos, el armado de listas se resolvió con mucha madurez. José Corral decidió respetar el acuerdo que había realizado con Federico Angelini antes de las elecciones provinciales, que establecía que el rosario no le disputaba la candidatura a la gobernación a cambio de ser quien encabece los diputados. Así se hizo.

El intendente de Santa Fe se corrió de la discusión y fue el encargado de secundar a Angelini con Ximena García, la joven abogada santafesina que viene del grupo Universidad, cercano a Corral. Pero él de esta manera volverá al llano una vez que su mandato en la ciudad termine, el 10 de diciembre.

Sin embargo, algo más atrás, hubo un inconveniente en el partido que llevará en la cabeza de la boleta a Mauricio Macri. Parte del radicalismo disputaba el cuarto puesto que, por un acuerdo con Elisa Carrió, le correspondía a la Coalición Cívica. Se lo respetaron y pusieron a Carolina Castets: nadie quiere hacer enojar a “Lilita”.

Eso provocó que el radical Martín Rosúa se anotara para enfrentar a Angelini, presidente del PRO santafesino, en internas. Eso sí, le tocará traccionar solo porque debe ir con boleta corta al cuarto oscuro.