Luego de lo que fueron meses sumamente complicados para el sector sanitario en la ciudad de Santa Fe, al fin se puede decir que hay un respiro para los trabajadores. La segunda ola del Covid hizo colapsar el sistema llevándolo a agotar la disponibilidad de camas críticas, pero hoy, afortunadamente, la situación es otra.

Según informaron desde el Ministerio de Salud Santa Fe, los índices de ocupación de plazas de terapia intensiva se redujeron en un 15% respecto a julio, cuando el mismo número oscilaba entre el 88 y el 90%. Actualmente, el 73% de las camas críticas está ocupado en los hospitales públicos de Santa Fe.
Distinguiendo la realidad de distintos efectores, en el Hospital Cullen hay libres 15 de las 55 camas de terapia intensiva, contando con respirador artificial todas las plazas disponibles. A mediados de julio, el mismo efector poseía solo siete camas críticas de internación.
El Hospital Iturraspe cuenta con ocho lugares, en la Unidad de Terapia Intensiva, libres sobre un total de 40, cuando hace menos de un mes solamente tenía cuatro lugares de internación disponibles. El viejo Hospital Iturraspe permanece con un 58% de ocupación, teniendo 15 camas críticas ocupadas de un total de 26 disponibles en todo el nosocomio.
Los lugares de internación dispuestos en el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorios de Santa Fe (Cemafé), que en algún momento estaban con plena ocupación actualmente tienen un 50% de pacientes en internación. Están ocupadas seis de las 12 plazas de internación, aunque las camas con asistencia respiratoria mecánica están al 100% de ocupación.
En los efectores de salud públicos la situación permanece estable en cuanto a la cantidad de pacientes internados respecto a julio, con un 57% de plazas ocupadas.



















