El taxista volvía con una pasajera de la zona de boliches, en la colectora de la ruta nacional 168 este domingo por la madrugada. De repente debió tocarle bocina a un grupo de chicos que caminaba por la calle. “No me voy a correr, acá mando yo. Jodete si tenés que trabajar un domingo a la mañana”, le gritó uno y ahí comenzó el amargo momento para Ignacio.

El trabajador contó en la radio Aire de Santa Fe cómo fue el terrible suceso que le tocó vivir. El grupo de rugbiers se le vino encima: lo obligaron a frenar el auto y lo golpearon en la cara.

La pasajera intentó frenar la violencia. Bajó del auto y le imploró al grupo de rugbiers que frenara, pero también fue agredida, según contó el mismo chofer.

“Me pegaron con una ensaña increíble, como si me conocieran”, contó el taxista. Y agregó: “Apreté el botón antipánico pero la policía nunca fue”.

La violencia siguió sobre su vehículo, la herramienta de trabajo de Ignacio. Le abollaron la puerta a golpes.

Tras realizar la denuncia en la comisaría del barrio El Pozo, los mismos policías indicaron que tenían identificados a los agresores y que se trataría de jugadores del club de rugby CRAI. Inclusive la chica agredida aseguró que el mismo grupo había protagonizado otros incidentes adentro del boliche en el que estaban.

Por eso el trabajador imploró: “Acá tiene que haber seguridad, siempre pasa algo”.