
En pocos días el santafesino Jorge Faurie asumirá como Canciller, en reemplazo de quien era considerada la estrella del gabinete de Mauricio Macri, Susana Malcorra. De hecho, el ex Inmaculada y UNL ya tendría su equipo armado con un marcado perfil económico.
En el 2002, cuando Eduardo Duhalde llegó a la presidencia argentina, tras la caída de Fernando de la Rúa, Carlos Ruckauf quedó como Canciller.
El ex gobernador de Buenos Aires eligió como su segundo a Faurie. Por eso, 15 años después de aquel nombramiento, NexoDiario habló con Ruckauf para preguntarle por la designación del santafesino para un puesto clave en este gobierno. “Faurie es un tipo muy eficiente, por eso lo nombré en aquel momento”, dijo el dirigente justicialista, quien fuera también vicepresidente de Carlos Menem. Y recuerda: “Yo necesitaba un vice de carrera. Lo nombré a él y a (Martín) Redrado de número 3, encargado de lo económico internacional”.

Consultado acerca de si su remoción había tenido que ver con causas judiciales que aparecieron en aquel momento contra el santafesino, Ruckauf aseguró: “Antes de que cambiar el gobierno (la salida de Duhalde para que llegara al poder Néstor Kirchner) él me pidió un destino para continuar su carrera”. Pero el ex canciller aclara: “No tuvo nada que ver la información de las sociedades que aparecieron y jamás se habló de una cuenta en Suiza, como dijo Cristina Kirchner”.
Desde el entorno del kirchnerismo habían deslizado que Faurie estuvo vinculado con el escándalo de las cuentas menemistas en Suiza y que por eso había dejado su lugar de vicecanciller a Redrado para irse de embajador a Portugal. Su otrora jefe lo dejó a salvo de eso. Ahora cree que la eficiencia del santafesino será clave para este momento del país.


















