Era el gran candidato por lo mostrado en la previa. Ganó los 4 entrenamientos y las 2 pruebas de clasificación. Este domingo dominó de punta a punta la primera serie. Largó segundo, esperó su momento, lo pasó a Ponce de León y de ahí en más sólo fue esperar hasta el banderazo final. Fue un Misil.
Rossi sabía que tenía su auto. Y además se sentía cómodo en el nuevo trazado del Fangio. Lo elogió desde que salió a pista. Y terminó coronando su actuación con un triunfo extraordinario.
La imagen de la final fue el sobrepaso, promediando la carrera, sobre Ponce de León antes de la curva 2. De ahí en más Rossi fue imparable. Aceleró a fondo y recibió antes que el resto la bandera a cuadros.
Más que importante fue el segundo lugar de Gabriel Ponce de León, que hizo una gran clasificación y una mejor serie por la mañana, aunque sabía que el auto de Rossi estaba mejor y no pudo hacer más ante el vencedor.
El últimos escalón del podio fue para Chevrolet, que de la mano de Ledesma se llevó puntos importantes para el campeonato.
Rosario ya entró definitivamente en la historia grande del automovilismo argentino. Y lo hizo de la mejor manera. Con un Autódromo renovado y con el TC.
“Teníamos un auto excelente y se dio todo redondo. La maniobra con Gabriel fue estudiada: él va hacia el interno, yo también y cuando me abre un poquito yo me tiro hacia el radio, ahí estiré la frenada y doblé con lo justo. Es difícil y me alegro por él porque se que es difícil”, manifestó Rossi.

















