La primera fecha de la Copa Libertadores 2024 ya tuvo un partido con graves incidentes. Rosario Central y Peñarol se enfrentaron en el Gigante de Arroyito con triunfo del equipo de Miguel Russo por 1-0 pero varios hechos repudiables que involucran a la hinchada local y terminaron con un jugador del Manya herido.

Ya en la previa del partido, hubo una tensa situación en la tribuna donde se ubicó el público del Carbonero, en la bandeja inferior de la tribuna que da a Avenida Génova. Y desde la parte superior, fueron recibidos con varios proyectiles y hasta les arrojaron las vallas de seguridad. Mientras tanto, la dirigencia uruguaya denunció a sus pares del Canalla por el recorrido realizado por el colectivo que trasladaba a la delegación, que debió pasar por donde estaban los fanáticos del local.

Pero lo más grave llegaría después del partido, cuando los jugadores de Peñarol se acercaron al sector para saludar a sus simpatizantes y nuevamente fueron atacados, esta vez con un piedrazo que impactó de lleno en el pómulo de Maximiliano Olivera, quien sufrió un corte y por el cual tuvieron que darle puntos de sutura en una clínica local.

LAS POSIBLES SANCIONES

Lógicamente, la dirigencia de Peñarol ya elevó una presentación a CONMEBOL para denunciar todas las situaciones que debieron atravesar y será el Tribunal de Disciplina el que resuelva de qué manera castigar a Central.

A priori, se especula con una fuerte multa económica y la clausura del sector donde se produjeron los incidentes, una medida leve en comparación con la clausura del Gigante o tener que jugar a puertas cerradas sus próximos encuentros internacionales ante Atlético Mineiro y Caracas.