La oficina del periodista Rogelio Alaniz tiene un estilo clásico, muchas mesas y sillas y vitrinas con cosas dulces. Por allí han pasado, con seguridad, casi todos los santafesinos. Porque el escritor, uno de los editorialistas políticos más importantes de la región, hace una década que trabaja en Gayalí, el café más tradicional de la ciudad.

En ese lugar escribe sus columnas para El Litoral, Clarín y La Nación. Y allí produjo, de punta a punta, su última novela: “Derecho Viejo”.

NexoDiario lo entrevista días antes de que el dólar pegue una subida alocada e incontrolable. Sin embargo, su olfato algo anticipa. Porque a su crítica feroz al kirchnerismo, en esta oportunidad le suma una preocupación indisimulable por la actualidad económica del país. No son cuestiones ajenas, él lo sabrá explicar a lo largo de sus respuestas. Pero el escándalo de corrupción de la gestión K, a la que él reconoce como “la mayor de la historia”, no lo enseguese. “la Argentina está pasando por un momento difícil”, asegura.

NexoDiario: Qué análisis hace usted del momento político ¿hasta dónde llegará la avanzada de la Justicia?

Rogelio Alaniz: Yo estoy preocupado. Por un lado estoy satisfecho de que se haya llegado a la hora de la verdad con respecto a la construcción como sistema de Gobierno, a que se haya develado el mecanismo de la patria contratista. Y me parece interesante. Pero también me parece inquietante la situación económica y social que está viviendo Argentina. Y estamos corriendo por dos andariveles paralelos, por un lado una corrupción escandalosa que impacta en el presente y por el otro lado una situación económica preocupante. Un país que está al borde de la recesión, con dificultades económicas serias que en Argentina casi siempre se agravan mucho más porque los niveles de demanda social y las características de la oposición política cuando se trata de un gobierno no peronista son muy duras. Más allá la satisfacción que puedan dar el bullicio de las noticias, creo que la Argentina está pasando por un momento difícil.

NexoDiario: ¿Y a qué lo atribuye?

Alaniz: A los problemas y desencuentros políticos que el país tiene desde un tiempo a esta parte. Yo tengo posición tomada, pero objetivamente existen. Por otro lado, problemas estructurales serios que vienen de antes del kirchnerismo y otros problemas que esa gestión agravó. Los exacerbó al máximo.

NexoDiario: ¿Ve falta de capacidad para resolver problemas en los políticos argentinos?

Alaniz: No. Pero creo que el kirchenerismo los resolvió mal, de la peor manera posible. Dejó un país postrado, con todos los índices en rojo. Logró patear la pelota para adelante y entregar el poder, poder que no entregó Cristina dicho sea de paso, pero en una situación que no le estalló a ella pero que dejó lista para estallar. Uno de los méritos del macrismo es que paró ese estallido, pero a un costo muy alto. Endeudamiento, en un país con tanta demanda social. No había otra salida que no fuera el gradualismo y en estas condiciones tan delicadas es obvio que somos muy vulnerables a las crisis externas.

NexoDiario: ¿Imagina a Cristina presa?

Alaniz: Sí. Creo que es una posibilidad. En principio creo que debería estar presa, en segundo lugar su prisión no va a resolver los problemas de la Argentina. Resolverá un tema de justicia, pero hay otros problemas que no se resuelven con su prisión, hay que tenerlo presente. Hay que tratar de mirar, a la hora de la reflexión política, más allá del bullicio.

NexoDiario: De acuerdo a su análisis, ¿qué le conviene al presidente? ¿Cristina presa o acorralada?

Alaniz: Lo que le conviene al Presidente es que haga funcionar el capitalismo en Argentina. Y no lo está haciendo funcionar. En el Gobierno esperan con el corazón dividido: Cristina presa conlleva el peligro de crear un nivel de conflictividad que puede llegar a tornarse inmanejable si la situación económica no se revierte.

NexoDiario: En el kirchnerismo alguno también podrá imaginar un nuevo 17 de octubre. Quizás sería la forma de romper con el techo de imagen negativa que Cristina tiene, poniéndola en el rol de víctima.

Alaniz: Yo no creo que sea repetible las condiciones de un 17 de octubre por muchos motivos. Cristina no es Perón, ni Macri es Farrel. Uno puede decir que en la coyuntura inmediata, el escándalo al Gobierno lo favorece porque pone en un segundo plano los problemas económicos y sociales, pero están. Les da aire. Es verdad que la gente se distrae. Pero si hay un borracho que lo detiene en la esquina la policía, uno deja de comer para mirar eso… por un ratito. Después sigue en lo suyo. Uno no está acostumbrado a que quienes son sus dirigentes estén metidos en la políticas estén tan sumergidos en estos escándalos de corrupción de manera tan evidente. De todos modos ellos tienen sus argumentos. A mi me gusta ponerme del lado de ellos, y yo he dado testimonio de que no soy neutral, pero ellos han encontrado unas explicaciones. Primero la militancia sostiene que hubo corrupción pero está exagerada y segundo, como ella lo dijo en el Senado, que es algo que viene de antes. Que es parte del financiamiento de la política donde todos están involucrados.

La grieta. Por la mesa de Alaniz, mientras NexoDiario lo entrevista, pasa gente. Saluda, se sienta, charlan y se van. En las dos horas de entrevista, que amenazan con estirarse si nadie pone un punto final, pasa el gerente comercial de este diario, José Ignacio Elli y es atrapado por la alocución del periodista. Y luego aparece el dirigente radical Adolfo Stubrin y repite el mecanismo. El periodista no deja de hablar.

Alaniz: Robaron mucho en el kirchnerismo. Ellos construyeron un sistema cleptocrático donde robar se constituyó en el factor principal de su sistema.

NexoDiario: ¿Qué pasa en el sistema que los que cayeron en la grieta no pueden hacer ningún análisis, de un lado y de otro están cegados a sus opiniones?

Alaniz: Siempre el Gobierno tiene la responsabilidad. Es como cuando preguntaban quién tiene la culpa, los que atacaron al kirchnerismo y los K que atacaban. El Gobierno tiene la responsabilidad de contenerse, de no usar la estructura del Estado para atacar a la oposición, de no iniciar campañas que alienten a la discordia. Y en el kirchnerismo se abusó de eso. Estos exasperaron contradicciones que son peligrosas. Yo no creo que en Argentina vaya a una guerra civil, pero estos odios son los que preparan para la guerra civil. Cuando uno estudia a España, los españoles se preguntan hasta el día de hoy cómo llegaron a matarse unos a otros. Vos no le reconoces al otro nada, el otro piensa que si vos decís eso sos un “hijo de puta”. De ahí a matar hay un solo paso.

NexoDiario: ¿Es parecida la grieta a la del régimen peronista?

Alaniz: El régimen peronista del ’45 alentó esto también. Pero realmente allí sí fue una grieta grande, mucho mayor. Se extendió a toda la sociedad. La grieta de hoy está ente los intelectuales y la militancia política. La gente que lee los diarios y comenta la política. Es el 10% de la población, no es más que eso. No es para subestimarla, porque de allí es de donde arrancan las grietas. Pero en el 45 había familias que se pelearon y no se hablaron nunca más. Reuniones familiares que terminaban en batallas campales, vecinos que no se hablaban.

NexoDiario: ¿Y cómo se sale de la grieta?

Alaniz: Y… es complicado. Una posibilidad es mejorar los modales. La otra es derrotar a una de las partes sin necesidad de una guerra. Si el kirchnerismo perdiera su liderazgo quedaría reducido a un grupo de violentos marginales por un lado y a un frente de izquierda por otro. Pero dejaría de ser un sector significativo de la política.

NexoDiario: Sin embargo este Gobierno hizo uso de esa grieta. La mantiene viva porque le conviene la dicotomía con Cristina.

Alaniz: La política genera consecuencias que son inevitables. Uno intenta usarlas a su favor. El kirchnerismo es un problema del peronismo, no es Macri el culpable de que exista. Massa dirá: “la inventan para ganar elecciones”, pero él no puede desconocer que fue ministro de Gobierno en aquella época y si un chofer vio todo lo que vio, ¿él no vio nada? Hay que decir que en el país siempre hubo corrupción, pero nunca en este nivel tan escandaloso.

1 COMENTARIO

  1. Me canse de leer lo que escribe este pewrsonaje,y si va donde debe con las pruebas y hace las denuncias?

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