Fue un 20 de junio atípico en Rosario. El monumento a la Bandera no recibió, como solía hacerlo, al Presidente. No hubo un acto central y el equipo de campaña de Cambiemos decidió moverlo todo a un club de barrio, donde Mauricio Macri se refirió a Hugo Moyano y las mafias sindicales durante siete minutos. De Manuel Belgrano, ni una palabra.

Por eso, la vicegobernadora electa, Alejandra Rodenas, mostró su disgusto. La dirigente peronista estuvo por la tarde en el acto de Cristina Kirchner, y luego dijo: “Fue muy llamativo que no tuviésemos un acto central y que hubiese un acto encriptado como ocurrió, sin todas las solemnidades que son interesantes”.

“La sociedad necesita esos momentos de encuentro y algarabía. Hay una suerte de desapego de la sociedad con respecto a la gestión de Cambiemos y a lo que ha significado en términos de empatía con la gente”, dijo Rodenas en una entrevista con la radio porteña Radio Con Vos.

La diputada nacional electa, ex jueza, se refirió a la situación judicial: “Me genera mucha preocupación el comportamiento de la Justicia. Que un sector de la Justicia de la Nación haya sido el brazo ejecutor de un modelo de persecución penal basado en una precariedad probatoria me genera mucho ruido”, sentenció.