Cientos de chicos se intentan hacer un espacio para estar más cerca de la entrada de Johnny B Good. Todos buscan un mejor ángulo para filmar desde sus celulares a Khea, el fenómeno de la música de 17 años que está yendo a comer.

Muchos de los que están sentados en el restaurante no saben que pasa. Una gran parte de ellos no lo conoce, aunque si suenan muchos de sus temas son capaces de cantarlos de punta a punta. Khea está en Santa Fe y eso produce una revolución entre los adolescentes.

El viernes por la noche cantó en la Kongo Fest de IslandCarp. “She don’t give a fo”, “Loca” y otros éxitos que en YouTube acumulan cifras astronómicas de visitas: entre 130 y 150 millones de reproducciones cada video.

El rapero que vino a hacer ese show intenta hacer una vida normal. Pero lo sigue una orda de fanáticos que llama la atención de cualquiera. A la tarde toma algo en La Pastelería de Gladys.

Y a la noche se acurruca en los brazos de un asistente y entra como puede al bar santafesino. Cientos de chicos le gritan, lo filman, le quieren mostrar su amor. “Casi me matan”, le dice entre risas a NexoDiario tras ese ingreso triunfal: “Igual los amo”, agrega.

El fin de semana largo, Khea estará dando vueltas a Santa Fe y alrededores. Este viernes toca en Zampra, Santo Tomé. El sábado irá a Paraná y Rosario y el domingo terminará en Vera.

Algo tiene garantizado, adonde vaya, una orda de adolescentes con celular en mano y flash encendido lo estarán esperando.