Un rosarino que volvió desde Perú, repatriado en un vuelo, llegó en colectivo a ciudad natal con un certificado donde indica que tiene coronavirus positivo. Por eso fue trasladado de urgencia por el personal de Sies hasta el hospital Carrasco y encendió las alarmas de esa localidad santafesina.

El accionar de este hombre generó sorpresas y enojos en la terminal de ómnibus de Rosario. No entienden cómo el vecino repatriado no fue derivado a un hospital de Buenos Aires. En el micro había 32 personas, de las cuales 14 deberán hacer la cuarentena estricta en la ciudad. Desde el área de Epidemiología Municipal analizaban el documento que presentó el paciente, a quien se le harán nuevos testeos.

El pasajero, de 60 años, cursaba el décimo día de infección, según el certificado que mostró ante las autoridades de la terminal de ómnibus, donde se había activado el protocolo. Al resto de las personas que estaban en el micro se les tomó la temperatura y se les preguntó si presentaban síntomas compatibles con covid-19.

Por varias horas, la terminal fue cerrada, para realizar tareas de desinfección. Hubo varios pasajeros a quienes sólo se les tomó la temperatura y siguieron viaje hacia Córdoba y San Juan.

“No tenía síntomas compatibles ni tenía fiebre. Nos alerta la presentación que nos hace de un análisis de sangre donde confirma que está positivo”, manifestó en Radio 2 Valeria Morbiducci, médica del Sies que participó en el operativo.

“El problema ocurrió en Buenos Aires. Vino en un Hércules de las fuerzas aéreas desde Perú sabiendo que era covid-19. Debería haber sido derivado al hospital Posadas. Cuando vieron que no llegaba (al hospital Posadas) largaron el alerta y señalaron que estaba en un colectivo. El problema está ahí”, comentó el director de la terminal, Héctor Peiró.