Con un esfuerzo sobrehumano por no quebrarse y mucha hombría, Juan Pablo Pumpido declaró ante la prensa que renunciaba a la dirección técnica de Unión: “Los resultados no acompañan. No estoy dolido con nadie y le agradezco a todos: hinchas, dirigentes y jugadores”.

La decisión llegó tras la derrota en el tiempo de descuento con Vélez de visitante, el sábado por la noche. Los malos resultados lo tenían acorralado y la decisión parecía cantada. El Tate de Pumpido sólo había cosechado 5 de los 21 puntos que disputó en este 2017. “No tengo más nafta para sacarlo adelante”, dijo el hijo de Nery, hincha fanático del club de la Avenida.

Tras la derrota agónica con Vélez, hubo una cumbre en el vestuario. Los dos capitanes, Nereo Fernández y Emanuel Brítez, tres dirigentes -el presidente en ejercicio Edgardo Zin (ante la ausencia de Spahn, que está en China por cuestiones de su empresa), Patricio Más y Marcelo Piazza- y el ahora ex DT del Tate. De allí salió Pumpido para oficializar la noticia ante los medios que lo esperaban.

Todavía no está decidido si el hijo de Nery continua o no en el club: si da un paso al costado o irá a dirigir la reserva, pero consideró que lo mejor era dar un paso al costado para descomprimir la situación futbolística que atraviesa Unión. “Había soñado con esto toda mi vida”, dijo antes de retirarse, visiblemente emocionado.