El sitio Doble Amarilla publica en su página oficial una nota bajo el título: “Tensión: el desplante de Angelici a Macri por la posición de Boca tras los incidentes”, donde detalla la secuencia de los hechos, tras la agresión que sufrieron los jugadores de Boca que se trasladaban en el micro.

Se hace hincapié en la posición que tomó Angelici, quien en un principio dijo “los partidos se ganan en la cancha” y después cambió de estrategia, pese al pedido que le hizo Macri de jugar el partido el domingo.

Desde la residencia en Chapadmalal, el mandatario se comunicó con presidente de Boca para instarlo a no presentar ningún escrito y jugar en el Monumental, según pudo confirmar Doble Amarilla de altas fuentes. Sin embargo, con la excusa de la presión de sus pares de Comisión Directiva, los jugadores y el cuerpo técnico, el ‘Tano’ forzó la suspensión y lo logró.

Angelici tuvo una larga noche de sábado, donde estuvo en contacto varias veces con el búnker presidencial de Chapadmalal. Pero lo importante comenzó a suceder cerca de las 8 de la mañana, según relatan las fuentes a Doble Amarilla.

Por la mañana hubo un contacto telefónico entre Mauricio Macri y Alejandro Domínguez. En esa charla, el presidente argentino le dijo que planificara la final para esa tarde y que él se encargaba que Boca no hiciera ningún movimiento judicial para postargar. En ese momento, el paraguayo respiró tranquilo.

El mensaje, según pudo reconstruir Doble Amarilla, fue muy claro:”Como siempre decís vos, lo ganamos en la cancha. Ya hicimos bastantes papelones ayer y con el G20 la semana que viene tenemos que dar otra imagen al mundo”. Una fuente muy cercana a Macri reflexionó en voz alta ante Doble Amarilla: “En esta oportunidad pensó más como Presidente que como hincha de Boca”.

En principio, Angelici recibió el recado y tenía decidido ejecutarlo a pesar de las presiones de sus pares de la Comisión Directiva de Boca, el plantel con Tevez y Gago a la cabeza y el cuerpo técnico de Guillermo Barros Schelotto.

Pero en el Hotel Madero encontró mucha resistencia y la presentación legal comenzó a prepararse ‘por las dudas’ con el abogado Mariano Clariá al frente y un letrado del riñón macrista (no angelicista) asesorando: Javier Medín, ex integrante del Comité de Regularización de AFA en tiempos de Armando Pérez.

Alejandro Domínguez, recibió el pulgar arriba de su amigo Macri y por eso al mediodía pidió aire en la cadena televisiva amiga Fox Sports y anunció: “La final se juega en el horario determinado. Nada cambió”.

Sin embargo, apenas media hora después de este anuncio de Domínguez, Boca se presentó en el hotel Alvear Icon con escribano para certificar su pedido de 34 fojas (con anexos) y dejó al Consejo de Conmebol en jaque mientras se abrían las puertas del Monumental.

Ante esto, Macri optó por el silencio y observó por televisión el desenlace y el anuncio televisivo de Domínguez, otra vez por su señal amiga Fox Sports.

Angelici, con pocas horas de sueño y con los ojos rojos, declaró que si bien era partidario de definir los partidos en la cancha, él debía priorizar “la voluntad del club, de sus pares de Comisión Directiva, de los jugadores, de el cuerpo técnico y de la historia de la institución”.

A muchos les pareció que fue un mensaje a Domínguez y Rodolfo D’Onofrio por haber quebrado el tan mentado ‘pacto secreto’, pero el destinatario principal de las palabras del ‘Tano’ era Mauricio Macri para tratar de explicar por qué había desobedecido su mandato y se había cortado solo en esta decisión.

¿Pero qué hizo cambiar a Angelici? El argumento de presiones de la CD y los jugadores, suena a versión maquillada para un dirigente que está acostumbrado (como todo hombre de poder fuerte) a tomar las decisiones de acuerdo a su visión personal y su ganancia política.

fuentes cercana al Tano, cuentan, que la protesta en la Puerta del Hotel Madero y el hashtag #AndateAngelici, que fue tendencia durante varias horas en Twitter, le dieron un cachetazo fuerte de realidad que muchas veces los microclimas del club tapan. La popularidad de Angelici había descendido a niveles jamás vistos en su gestión.

No presentar una protesta y perder en cancha de River, podría haber terminado en la defenestración del mandatario boquense por parte de socios e hinchas de Boca. “Si no hago esto me expongo a ser un cadaver político”, reflexionó antes de tomar la decisión de contradecir a Macri.

Por la noche hubo una última comunicación entre Macri y Angelici, donde le pidió las explicaciones del caso, las mismas que no fueron satisfactorias para el Presidente de la Nación, quien volvía a Buenos Aires pensando en el G20 que se realizará esta semana, pero sin poder digerir el gran papelón mundial vivido por el fútbol.