
En el quirófano de la Trinidad solo había tres personas: la anestesista, un enfermero y el médico que se encargaría de realizarle la endoscopía. Ese es Diego Ariel Bialolenkier, un gastroenterólogo de 36 años que debió comunicarle la noticia del fallecimiento a la familia de la periodista y legisladora.
Tras lo sucedido, Bialolenkier decidió borrarse de las redes sociales, cerrando sus cuentas sin dejar ningún registro.
A través de la autopsia, el doctor Ernesto Da Ruos, (perito de parte de la familia de la periodista) sostuvo que la muerte se produjo porque la situación “se fue complicando a medida que pasaba el tiempo” de la endoscopia, realizada en La Trinidad de Palermo.
Bialolenkier tiene 36 años y su único registro en la web lo encuentra en un foro del Club Atlético Independiente, del cual es hincha. El médico dejó su último comentario el 9 de enero de 2018, opinando sobre la posible llegada de un refuerzo al Rojo.
Según publicó Infobae, el único perfil a su nombre en Linkedin exhibe dos datos: “Médico especialista en Sanatorio de la Trinidad de Palermo” y oriundo del Departamento General Paz, en la provincia de Corrientes. En el Centro de Diagnóstico Parque también figura su nombre, más precisamente en el área de Gastroenterología.
Nadie puede achacarle culpabilidad al profesional. No antes de que terminen de realizarse los estudios y de analizar la cámara del endoscopio, otro elemento que servirá de prueba. Pero el silencio del gastroenterólogo contrasta con la rapidez con la que actuó públicamente la anestesista, quien se presentó espontáneamente en la Justicia y cuyo abogado estuvo en muchos medios de comunicación.


















