El 5 rojiblanco viajó junto al plantel para disputar el partido, en el Jardín de la República. Se lo esperó hasta último momento, debido a una fuerte contractura y finalmente no jugó, ni siquiera estuvo en banco de relevos. Su lugar fue ocupado por Manuel De Iriondo.

“No se lo quiso arriesgar porque llegó con lo justo”, se escuchó decir desde el vestuario visitante, en la Ciudadela tucumana. Sin embargo, hace algunas horas se confirmó que el jugador padece una distensión muscular de grado 1.

Habrá que ver cómo evoluciona durante la semana y si Madelón elige que juegue contra San Lorenzo. También, quizás, el D.T. prefiera esperar para que el mediocampista esté en óptimas condiciones contra Colón, el domingo 2 de septiembre.

Por otra parte, el plantel de Unión volverá a los trabajos este miércoles, en Casasol, para el compromiso del lunes por la noche, ante el Ciclón, en el 15 de abril. La gran incógnita es la situación del “Chaco”.