
Doce integrantes de la “La Bomba” viajaron a Rusia para alentar a la Selección durante el Mundial. Ingresaron en el primer partido ante Islandia en Moscú y para el segundo encuentro de Argentina estuvieron involucrados en el enfrentamiento de la barra de San Lorenzo y Huracán.
Los Tatengues mantienen una relación de amistad con los “Cuervos” y por eso se juntaron para pelearse contra los del Globo. Hubo heridos y tres detenidos, dos del Ciclón y uno del otro bando.
A los días, la Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, dio a conocer los nombres con fotos de los 24 barrabravas que protagonizaron incidentes y confirmó que se le va a retirar el Fan ID en Rusia y que no podrán ingresar a ninguna cancha durante dos años. En esta lista figuraban siete barras de Unión.
Hasta ahora, la dirigencia rojiblanca, con Luis Spahn a la cabeza, no se refirieron al tema. Alguna vez el presidente declaró “No soy rídiculo, ni mentiroso, yo conozco a los barras”.
En realidad fue un mensaje solapado a Vignatti, que había dicho que no sabía quiénes eran los barras de Colón, después del episodio de las tres bombas que explotaron en el campo de juego y que provocó la suspensión del partido del Sabalero ante Vélez.
Al margen de esto, también en su momento manifestó: “que es la forma de negociar para que no ocurran hechos negativos, les aseguré a los barras que si realizan actos delictivos los denunciaré sin concesiones”.
Lógicamante que no cayó bien que siete barras de Unión estén identificados en una feroz pelea y que se escuché el nombre de la institución en este tipo de episodios.























