
El nerviosismo no podía ser mayor. Tras ganar el partido por 1 a 0 y forzar los penales contra Argentinos en el estadio Diego Armando Maradona, Colón había arrancado la tanda de penales errando los dos primeros. Quiso el destino que la serie se empatara rápido porque los del Bicho tampoco estaban finos.
Pero hubo que esperar un rato más para que Leo Burián vuelva a calzarse el traje de héroe y desatar la algarabía en el equipo, el puñado de hinchas que pudo entrar al estadio de La Paternal y los miles de santafesinos que lo miraban por televisión.
En el vestuario, algo más calmado y antes de dar la conferencia de prensa, Pablo Lavallén tomó la palabra. El entrenador reveló, luego, lo que dijo en ese momento: “En el vestuario les dije que pudimos haber perdido la serie, pero lo que habíamos plasmado en los 90 minutos ya me había dejado conforme”, les dijo. Lo importante para el DT fue que el equipo mostró la actitud que les había pedido.
Lavallén les venía pidiendo desde hacía tiempo que “acomoden sus emociones a las de la gente, que recibe información amarillista”. Para el entrenador, la responsabilidad era de los medios, aunque él todavía no había podido ganarle a ningún equipo de la Superliga. Anoche fue su primera victoria y la más importante. El equipo mostró garra y se sacó un peso de encima.
Por eso, luego de que el DT les hablara y se fuera hacia la conferencia de prensa, desataron la euforia adentro del vestuario, con el presidente José Vignatti incluido: “Señores ya ganó Colón, se lo dedicamos a todos”, decía parte de la canción que entonaron a los gritos.
























