Apenas iban cuatro minutos, el 15 de abril ardía y Walter Bou les dio la primera gran alegría del 2020. Porque apenas había comenzado el partido, puso el 1 a 0 frente al poderoso Atlético Mineiro.

No necesitó mucho el Tate para ponerse en ventaja. Troyansky intentó por la punta y le mandaron la pelota al lateral: desde ese lugar le tiraron con la mano la pelota a Bou, que giró de manera magistral y la puso en el segundo palo.