La primer historia en trascender fue la de un camionero que llegó a frenar antes de caer al vacío generado por el desplome del puente en Génova, Italia.
El empleado estaba regresando de una ronda de entregas en diversos comercios y se topó con una catástrofe que dejó al menos 39 muertos.
La foto del camionero a la vera del vacío en medio de la tragedia por el derrumbe del puente Morandi dio la vuelta al mundo. En los medios, en las redes sociales y en la calle se hicieron eco del empleado de la cadena de supermercados que quedó a metros de convertirse en una de las 39 víctimas.
El sobreviviente es un camionero de 37 años, casado y con hijos que trabaja en el reparto de productos de la cadena de supermercados Basko y estaba haciendo la recorrida matutina por diferentes comercios de la ciudad. Tras finalizar la ronda por los locales estaba de regresando hacia la plataforma logística cuando ocurrió la catástrofe.
El sobreviviente solía cruzar todas las mañanas el puente: conocía cada metro del Morandi y sabía bien que al ser un recorrido muy congestionado había que transitarlo a baja velocidad. “Vi colapsar el camino frente a mí, con todos los autos frente a mí”, fue una de las declaraciones del camionero ante los investigadores.
Giovanni D’Alessandro, director general de los supermercados Basko, indicó al diario italiano Ill Messaggero: “Ese es un tramo que nuestros camiones recorrían todos los días; es un puente muy transitado y es por eso que no viajamos a alta velocidad. Quizás esta es también la razón por la cual el conductor ha tenido tiempo de frenar”, agregó D’Alessandro.
El conductor del que solo se conocen las iniciales de su nombre F.L “está bien, pero en estado de shock”. Según los rescatistas que tuvieron contacto con el sobreviviente, ni bien colapsó el puente detuvo el vehículo, se bajó y corrió rumbo a túnel del que acababa de salir.
La segunda historia es la de un hombre que cayó 80 metros en su auto y salió caminando.
Davide Capello, un arquero de fútbol amateur de 36 años se vino abajo 80 metros al momento del derrumbe del viaducto Morandi, pero increíblemente salió caminando de su auto y sin un rasguño.
El arquero fue llevado de inmediato a un hospital de Génova. Mientras estaba atrapado en su auto llamó a su padre Franco, dirigente del equipo Puri e Forti de Nuoro, donde el jugador dio sus primeros pasos.
“Papá, se cayó el puente, yo estaba pasando y me caí con el auto. No te preocupes, me salvé”, le alcanzó a decir a su padre. “Al principio no entendía, luego le dije: ‘Davide, si consigues moverte trata de salir, y así lo hizo. Lo ayudó un policía que llamó al 118”, cerró el papá.
Ya en el hospital, el jugador revivió el tremendo momento del desplome del puente: “Escuché un sonido sordo, vi que la ruta bajaba y que yo bajaba con ella. Estaba lúcido e inmediatamente llamé a los bomberos, luego a mi familia. Fue impactante, me siento milagroso”, explicó en un video que dio a conocer el diario italiano La Repubblica. “Fue una escena cinematográfica apocalíptica”, concluyó.






















