Carlos Arrúa llegó en su auto personal a las 17 horas al Sanatorio Santa Fe y se realizó los estudios necesarios, luego de que no pudiera terminar los entrenamientos a la par de sus compañeros en el predio 4 de Junio a causa de una dolencia física.
Los mismos arrojaron que no hay desgarro muscular y que sólo sería un edema, que en principio no le impediría entrenarse y jugar el domingo.
Recordamos que en el entrenamiento matutino del día de la fecha, Carlos Arrúa, último refuerzo del equipo sabalero, sufrió un “pinchazo” en el posterior de una de sus piernas que alertó a todos los hinchas sabaleros.
El jugador nunca sufrió una lesión de esas características por lo que no conocía si se trataba de un desgarro o una simple contractura.
Sin dudas que preocupó a todos los rojinegros, ya que Arrúa había sido el jugador más participativo en el único partido que jugó desde el arranque, y sumado a que llega al club luego de un excelente paso por Nacional de Paraguay, en donde era el referente y figura del equipo.






















