
Este jueves por la mañana, la directora de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), Natalia Gambaro, presentó la puesta en marcha del Programa nacional de entrega voluntaria de armas de fuego en la ciudad de Santa Fe, junto al intendente José Corral.
Fue en el Jardín Municipal de Barranquitas Sur, donde las autoridades brindaron detalles de esta iniciativa que, bajo la consigna “Tener un arma es tener un problema”, apunta a reducir el circulante de armas en la sociedad civil y prevenir los efectos de la violencia armada.
Concretamente, el Programa nacional consiste en la entrega voluntaria y anónima de armas y municiones a cambio de un incentivo económico, y representa una apertura a la participación ciudadana para la disminución de su uso de armas en nuestro país. Esta etapa cuenta con un sistema digitalizado en reemplazo del manual, que garantiza la transparencia en los pagos de incentivos.
Reducir la violencia
Ante los medios de comunicación, el intendente José Corral manifestó que “hoy estamos recibiendo a las autoridades nacionales que están trabajando en esta tarea tan importante del control de armas y para que tengamos menos violencia; en el país y en la ciudad de Santa Fe en particular, donde tenemos índices de homicidios y heridos de armas de fuego que son inaceptables. Lamentablemente incluso con valores por encima de la media nacional” consideró.
Por su parte, la directora de ANMAC expresó que a través de “este relanzamiento del programa que se viene implementando desde el 2006, pero ahora con modificaciones, apuntamos a que la gente entregue voluntariamente las armas de manera anónima en nuestras delegaciones. En la provincia de Santa Fe, tenemos en Rosario y en Santa Fe -calle Francia 3550-“.
En cuanto al programa, Natalia Gambaro hizo hincapié en que “como es anónimo, no se les solicita a la gente que informe su identidad ni el origen de las armas”, e indicó que el sistema informático implementado “permite la fotografía y la carga de esa arma en tiempo real, y con sólo apretar un botón podemos saber cuantas armas se están entregando y cuantos incentivos se están pagando”. Asimismo, precisó que “si el arma ingresada en el sistema cuenta con pedido de captura, no se destruye. La separamos y se la hacemos llegar al juez para que continúe con su investigación, preservando la identidad de la persona que la entregó, pero no así comprometiendo la evidencia”.
Además, el reconocer los problemas que traen aparejados las armas ilegales, donde “Santa Fe tiene un problema grave de inseguridad, y sus estadísticas como decía el intendente José Corral son alarmantes -apuntó-, creemos que con esto aportamos un poco a la reducción de la violencia”. En ese sentido, detalló que “desde la ANMaC -ex RENAR- atacamos el problema por dos vías. Concientizando a la sociedad civil respecto del riesgo que entraña tener esas armas, no solamente por los accidentes, sino también porque son posible de ser robadas por los delincuentes; pero también nos ocupamos del ordenamiento de los arsenales policiales y judiciales para que no sea desde ahí desde donde se filtren” concluyó.
Procedimiento
El Programa Nacional de Entrega Voluntaria establece la entrega anónima de armas de fuego y municiones a cambio de un incentivo económico en tres categorías: $ 1200, $ 1700 y $ 3000 que se asignan automáticamente al cargar al sistema el arma entregada, de acuerdo al modelo y calibre. En el caso de las municiones corresponde $ 1 por cada una.
En Santa Fe, quienes deseen sumarse a la campaña deben dirigirte a la delegación de la ANMaC ubicada en calle Francia 3550. Allí, un operador recibirá el arma, y tras confirmar que está descargada procederá a la identificación, registro fotográfico e inutilización de la misma, siempre que no tenga pedido de captura. Luego la persona recibirá copia de un acta donde se describe el material entregado y un cupón con el incentivo monetario correspondiente, el cual puede cobrarse a las 24 horas en lugares habilitados.
Cabe señalar que según los datos de la Agencia Nacional de Materiales Controlados, durante el año 2016 se destruyeron 46.352 armas, de las cuales 6.300 corresponden a la provincia de Santa Fe. De estas última la mitad corresponden a armas que estaban en depósitos judiciales y policiales.

















