Es uno de los barrio residenciales más pintorescos de la Ciudad y, sin embargo, los que transitan por sus calles con asiduidad consideran que ha perdido el encanto de otras épocas. La poca iluminación de las calles de 7 jefes, acompañado de una oleada de inseguridad, provocó una gran preocupación en los vecinos.

Ahora, con la asociación vecinal normalizada (tras un prolongado tiempo), le reclaman al Municipio la realización de obras para devolverle el brillo a un barrio que limita con dos de los espacios públicos más lindos y transitados de la Capital, la Costanera por el oeste y el pulmón verde de la Estación Belgrano en el este.

“Nos preocupa la calidad de la iluminación del barrio, para mejorar el entorno y otorgarle más seguridad”, dice en su primera comunicación la nueva comisión directiva de la asociación vecinal. Y agrega: “Esperamos que, aprobado el empréstito solicitado por el Ejecutivo, las tareas se lleven a cabo. Esto, acompañado de la solicitud de poda para que el rendimiento de la luz resulte más adecuado”.

A pesar de su reciente constitución, la comisión directiva se reunió con el Municipio para saber qué impacto tendrá en el barrio la instalación de Tecnópolis Federal durante un mes en la zona del ex ferrocarril.

Además, en su primera carta se plantean un objetivo a futuro que, consideran, traerá más conexión al barrio: “la apertura de calles a través del predio del FFCC para obtener una conectividad adecuada con la parte oeste de la ciudad”.