
El centro de salud San José debe atender con las puertas cerradas por el miedo que generó una persona al personal. Desde el jueves, luego de que el marido de una paciente amenazara a un empleado, decidieron mantener el lugar bajo llave y abrir a la gente cuando se acerca al lugar.
Sucede en elCAPS está situado en San Lorenzo y Estanislao Zeballos. La decisión fue de los empleados, quienes cuentan que el marido de una paciente se las agarró con uno de ellos, a quien acusa de haber robado un celular.
“Nos sentimos todos amenazados”, dicen desde ese episodio y por lo tanto prefieren atender de esa manera.



















