El Concejo Municipal sancionó en la sesión del último jueves una ordenanza a través de la cual se declara a la ciudad “Territorio libre de pirotecnia”. La propuesta llegó finalmente al recinto luego de dar vuelta por las distintas comisiones desde 2012, pero lo hizo tras lograr el consenso de los actores involucrados y de esta manera cosechó los votos de todos los concejales.

Fue una ordenanza muy trabajada y consensuada. Implica que en el ejido municipal queda prohibida la tenencia, fabricación, manipulación, circulación, transporte, comercialización, depósito y expendio al público mayorista y minorista y uso particular de pirotecnia o cohetería. En limpio: no más estruendos en las fiestas navideñas, ni en los eventos públicos ni privados, ni en ninguna otra actividad.
Sólo hay dos excepciones: el uso de “fuegos artificiales visuales” por parte de particulares e instituciones públicas o privadas (en tanto se trate de la organización y realización de espectáculos), previa autorización del Ejecutivo o aplicación competente designada por éste; y de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y a sus integrantes “en el ejercicio de sus funciones específicas”.



















