La Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria se reunió este lunes con el objetivo de evaluar la situación que atraviesan las áreas productivas de distintos distritos de la provincia de Santa Fe ante la sequía que afecta al territorio, debido al fenómeno climático de “La Niña”.

Tras el encuentro, el secretario de Ganadería, Lechería y Recursos Naturales, Roberto Tion, declaró que “de esta primera reunión con la Comisión de Emergencia acordamos sugerir la declaración de emergencia de la provincia entera. Eso sujeto a un análisis más profundo, ya que entendemos que hay departamentos que atraviesan situaciones más complicadas que otros, como es el caso del sur fundamentalmente. En estos días realizaremos un documento que será elevado al gobernador”.

Asimismo, el funcionario reconoció que la sequía perjudica a todos los eslabones de la cadena productiva y que si bien “hay sectores como la ganadería que no se encuentran tan afectados, al no tener las lluvias necesarias entrarán a un invierno con muy poca oferta de pasto natural, que generará problemas; ni hablar de la lechería y la agricultura”.

“Los productores vienen castigados desde hace años, hoy se marca más todavía con la sequía, el año pasado hablábamos de lluvia, pero creo que en este caso las pérdidas serán mayores. Lo que reclaman son herramientas que les permitan tener la posibilidad de salir de otro mal ejercicio”, explicó.

Por último, sostuvo que “hay que la parte pública y la privada deben analizar políticas de manera conjunta, de esto se sale trabajando juntos. Hay un protocolo para este tipo de casos, una vez declarada la emergencia en la provincia, se intenta homologar con la Nación para que se disparen los fondos de emergencia”.

Respecto a estos fondos de emergencia, Tion criticó que “hace ya varios años están congelados en 500 millones de pesos. Uno de los reclamos que sostenemos las provincias ante la Nación es la necesidad de su actualización, para poder afrontar las situaciones de catástrofe”, argumentó.

Por último, recordó que la ayuda que el gobierno nacional prometió a los productores lecheros en el contexto de las inundaciones del año pasado “es un préstamo que la Provincia debe devolver”, no un subsidio. “Recién esta semana llegó el segundo desembolsó de 50 millones”, agregó.