El cuerpo de Gustavo fue encontrado el 31 de mayo en horas de la madrugada, inmóvil y tirado en la calle por vecinos de Padilla al 1600, quienes llamaron al 911. Luego los médicos constataron que la víctima había fallecido por paro cardiorrespiratorio, muerte natural.

Sus familiares que se encontraron con la triste noticia cuando fueron a realizar la denuncia de su desaparición, confirmaron el faltante de una mochila, su teléfono celular y un disco rígido perteneciente a la compañía de seguros en la que trabajaba.
En los últimos días una multitudinaria movida en las redes hace eco del pedido por que se haga justicia e invitan a contrubuír con la difusión para que “nadie se olvide” dejando el caso impune.

El joven era estudiante de Diseño de Comunicación Audiovisual en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral. Un hombre sencillo y bondadoso según describen sus allegados y conocidos.



















