Por Germán Beauge* (Especial para Nexo Diario)

El ex presidente de Perú, Alejandro Toledo, buscado por la Justicia de su país por presuntos sobornos millonarios de la empresa brasileña Odebrecht, negó las acusaciones en su contra y denunció ser víctima de una “cacería de brujas”.
En un comunicado hecho público en su página de Facebook y en su cuenta de Twitter, el ex mandatario señaló que lo están acusando de delitos que no ha cometido y que defenderá su buen nombre.
Al mismo tiempo, reclamó para sí la presunción de inocencia. Es la primera vez que Toledo se pronuncia sobre el caso desde que dictaran en su contra una orden internacional de captura.
“Nunca me he fugado de nada. Cuando salí del Perú no habían cargos de Odebrecht en mi contra pero me llaman ‘fugitivo’ – una distorsión maquiavélicamente política que rechazo”, escribió Toledo, que se encuentra en paradero desconocido, posiblemente en Estados Unidos.
“Nunca he huido de ningún desafío. Defenderé mi buen nombre bajo condiciones que no me prejuzguen culpable”, añadió el ex presidente en su comunicado, titulado “¡No al linchamiento político, sí a la Justicia justa!”.
“El juzgado en Lima no solicitó mi testimonio para ayudar con su investigación. Al contrario, me acusó directamente de delitos que no he cometido y que el juzgado no puede comprobar”, critica Toledo, quien ofrece su cooperación para esclarecer las acusaciones: “Yo estoy dispuesto a colaborar con una justicia pero que sea justa y dentro del Estado de Derecho, pero voy a defenderme y nunca me rendiré a una ‘cacería de brujas’ políticamente motivada”.
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, pidió a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, que “evalúe la opción” de deportar al expresidente Alejandro Toledo hacia Perú para que sea sometido a la justicia peruana.
Sobre Toledo pesa una orden de detención nacional e internacional por supuestamente haber recibido un soborno de U$20 millones del gigante brasileño de la construcción Odebrecht.
La fiscalía peruana lo acusa de los delitos de lavado de dinero y tráfico de influencias y la justicia ha ordenado 18 meses de prisión preventiva contra él.
*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.


















