La final más importante del año generó una violencia inminente en los alrededores del Monumental. A minutos de iniciar el encuentro entre River y Boca, el micro donde llegaban los jugadores del Xeneize fue fuertemente atacado.

Varios jugadores no están en condiciones de jugar el partido, aseguran desde la dirigencia de Boca. El más comprometido sería Pablo Pérez, quien tendría cortes en el brazo.

En estos momentos Daniel Angelici y Rodolfo D’Onofrio están reunidos con el jefe de seguridad para ver si continúan con la superfinal. El presidente de Boca habría pedido que el cruce se suspenda. Aunque se podría retrasar el inicio a las 18, afirma Conmebol desde su cuenta oficial de Twitter.