
Cada vez que entra a una cancha, Pablo Pérez quiere ganar como sea. No regala una pelota y lleva su temperamento al máximo nivel. Por eso en el primer tiempo del partido entre Independiente y Unión al volante del rojo, ex Boca, ya lo habían amonestado y el árbitro había amagado con echarlo.
Pero antes de entrar, Pérez demostró que no se olvidó de Unión, el club por el que pasó entre 2010 y 2011, luego de regresar de su primera experiencia en el exterior.
Por eso, el volante fue hasta el banco de suplentes de Leo Madelón y saludó a cada uno de los jugadores del rojiblanco.
Pérez jugó 31 partidos con la camiseta de Unión. Hizo tres goles y tuvo dos asistencias. De allí volvería a Newell’s, el club donde debutó. Y luego iría a Málaga, en España. Del viejo continente regresaría a Argentina, específicamente a Boca y luego al rojo de Avellaneda, en el 2019.
Mirá el saludo de Pérez a los jugadores de Unión:





















