
La crisis institucional en Colón sumó este lunes, martes y hoy miércoles un nuevo capítulo preocupante. El plantel profesional regresó al predio por la mañana con la presencia de los jugadores que todavía mantienen contrato vigente con la institución, pero ninguno salió a entrenar a raíz de la deuda que el club mantiene con ellos.
La decisión fue tomada de manera conjunta por los futbolistas luego de escuchar la propuesta de la dirigencia, que aseguró que esta semana se abonaría el sueldo correspondiente al mes de agosto. Sin embargo, desde el plantel consideran insuficiente ese compromiso y exigen que se salde la totalidad de la deuda antes de que se concrete la entrega del mando a la próxima comisión directiva.
La postura es firme: quieren garantizar el cobro completo de los salarios atrasados para no quedar a la deriva en medio del recambio dirigencial. La desconfianza se instaló luego de varios incumplimientos y promesas que no fueron respetadas en los últimos meses.
Por ahora, la situación aparece empantanada y sin una solución inmediata a la vista. Mientras tanto, el conflicto afecta directamente al funcionamiento del equipo profesional y expone, una vez más, la profundidad de la crisis económica e institucional que atraviesa el club en uno de los momentos más delicados de su historia reciente.























