Luego del feroz incendio que consumió gran parte de la catedral de Notre Dame, ya se han puesto los ojos en el futuro para que comiencen los planes de restauración. Macron prometió reconstruir el edificio y cuenta con el apoyo de grandes capitales.

Dos de las mayores fortunas de Francia ya anunciaron su colaboración: Las familias Arnault (propietaria del grupo de lujo LVMH), y Pinault (dueño de Kering), sumarán 300 euros entre las dos.

Además, el grupo cosmético L’Oréal y los Bettencourt han informado de que entregarán un total de 200 millones de euros para la recuperación de la catedral.

“La familia Arnault y el grupo LVMH, solidarios con esta tragedia nacional, se asocian a la reconstrucción de esta extraordinaria catedral, símbolo de Francia, de su patrimonio y de su unidad”, escribieron en un comunicado.

El grupo de la familia de Bernard Arnault –primera fortuna de Francia– “hará una donación de un monto global de 200 millones de euros al fondo destinado a la reconstrucción de esta obra arquitectónica que forma parte de la Historia de Francia”.

LVMH –que controla unas 70 marcas como Louis Vuitton, Christian Dior, Sephora o el champagne Dom Perignon– indica que pone “a disposición del Estado y de las instancias concernidas todos sus equipos, creativos, arquitecturales, financieros, para ayudar en el largo trabajo de reconstrucción por un lado, y de colecta de fondos por otra parte”.

Durante la noche del lunes, el magnate francés François-Henri Pinault y su padre anunciaron una donación de 100 millones de euros para la reconstrucción.

Mi padre (François Pinault) y yo hemos decidido desbloquear (…) una suma de 100 millones de euros para participar en la reconstrucción completa de Notre Dame”, indicó François-Henri Pinault, cuya familia posee un conglomerado de marcas de lujo.