Este lunes 13 de mayo, un niño de apenas 5 años  consiguió legalizar su cambio de género y se convirtió en la persona trans más joven de la Argentina en realizar el trámite.

Luego de realizar este trámite administrativo, aproximadamente dentro de los próximos diez días, contará con su nuevo DNI con el cambio de género registrado en el que figurará el nombre con el que él mismo decidió llamarse (la familia se reserva la información). El resto de las personas lo conoce por el apodo que eligió: “Tito”.

Dicho cambio será sin duda uno de los pasos mas trascendentales de su vida y afortunadamente tuvo la compañía necesaria a su alrededor. El pequeño realizó el trámite junto a sus abuelos, tíos, docentes, amigos, e integrantes de la Asociación por un Mundo Igualitario (AMI) que desde el año pasado acompañan tanto a él como a sus papás con asesoramiento legal y psicológico.

En diálogo con el diario La Capital de Mar del Plata, los padres, Guadalupe y Matías, contaron cómo surgieron las primeras inquietudes y el rechazo al género por el cual era identificado en su documento. Si bien fue nombrado como una nena al nacer, de acuerdo con su genitalidad, a los dos años pidió ser llamado Tito.

Un año más tarde pidió a sus maestras del jardín de infantes actuar de bombero junto a compañeros varones y no de bombera como sus compañeritas. El año pasado estos gestos comenzaron a formalizarse en busca de una reivindicación legal al asistir junto a sus padres a charlas sobre identidad de género con asesoramiento jurídico y psicológico a cargo de la abogada Claudia Vega y del psicólogo Jorge Visca.

La decisión ya estaba tomada y había sido consensuada: Tito fue por la legalización de su cambio de género. El lunes pasado por la mañana, Guadalupe y Matías firmaron un formulario para modificar la partida de nacimiento y nombre del menor. Lo mismo hizo Claudia, abogada integrante del Instituto del Niño y Adolescente del Colegio de Abogados local. “Quiero que en mi DNI diga que me llamo S.”, expresó el nene como lo marca la Ley y Tito pasó a convertirse en el niño trans más joven de su ciudad, y del país. En 2013, Luana, de 6 años, había sido la primera nena trans de la Argentina, y del mundo, que el Estado reconoció derecho a una menor de edad sin judicializar el trámite.

“Tuve que dejar muchas cosas que había estudiado de lado y empaparme de otras ideas y conocimientos. Como profesional, la historia de Tito fue también para mí un antes y un después. Fue un crecimiento increíble”, dijo el psicólogo Jorge Visca, quien aclaró que su profesión pasa por “un proceso de deconstrucción”.

Fuente: La Capital