Los alumnos de las escuelas argentinas no serán evaluados con calificaciones conceptuales ni numéricas hasta tanto no se retome el cursado presencial. Para el sistema educativo la cuarentena significó un gran desafío y, a pesar de su adaptación con cursados virtuales, resulta muy complicado para los docentes evaluar el desempeño de los estudiantes.

Dentro de las medidas que se consideran para estabilizar el proceso educativo, se planea abrir escuelas de verano acondicionadas especialmente para esos meses en busca de recuperar el tiempo perdido.
De igual modo, el Ministerio analiza la posibilidad de que se dicten clases presenciales rotativas combinadas con virtuales para alumnos de los últimos años de primaria y secundaria una vez que se reanude la actividad después de la cuarentena por Covid-19, se conoció hoy.
Se espera que los ministros de Educación del país integrantes del Consejo Federal (CFE) acuerden el viernes próximo con Trotta el sistema de evaluación de los estudiantes de todo el país, que “no será conceptual ni numérico”.
También aprobarán el esquema de promoción del año escolar previsto en la normativa vigente, pero que incluya “hasta tercer grado primario la continuidad anual de los contenidos educativos en 2020, 2021 y 2022”, sin importar el período que cursan.
El plan que presentará el jefe de la cartera educativa junto a la secretaría de Evaluación Educativa, Gabriela Diker, el viernes a sus pares del país contempla, asimismo, un programa nacional de Continuidad Pedagógica y seguimiento de la matrícula con énfasis en la revinculación de los alumnos en riesgo de abandonar la escuela, en razón de las “desigualdades económicas y educativas que se van a profundizar por la crisis sanitaria”.


















