
“Cumpliendo con el pedido de Sol Acuña”, escribió en su cuenta de Instagram Nereo Fernández. Al arquero de Unión le avisaron que una nena de la Fundación Mateo Esquivo de ayuda al niño oncológico deseaba conocerlo y no dudó. El Tatengue le llevó su camiseta, en la previa de la Navidad para cumplirle su sueño.
Nereo se movilizó hasta la sede de la fundación, en Salta y Lamadrid para visitar a Sol. Ese lugar, especialmente preparado para que los chicos (e inclusive alguna familia) se hospede o puedan realizar diferentes actividades y festejen sus eventos, es uno de los mejores acondicionados del país.
La fundación Mateo Esquivo es fruto del amor de los padres del nene que murió en 2008, tras sufrir un cáncer pediátrico. Transformaron su dolor en obra y levantaron este edificio que le da mejores condiciones y posibilidades a los chicos. Por eso vale la pena ser difundido y los deportistas que suelen visitarlo lo saben.
























