
Ayer miércoles llegó una noticia que el mundo se negó a asimilar. Diego Armando Maradona falleció a los 60 años en su casa de Tigre, al parecer sucedió cuando dormía. Ningún tipo de reanimación logró componer al Diez y su muerte conmovió a todo el mundo.
Las principales avenidas que conducen a Plaza de Mayo, en Buenos Aires, están colapsadas. La familia de Diego lo despide junto a miles de personas en Casa Rosada hasta las 16 de hoy jueves.
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Mientras tanto en Nápoles se respira depresión y no es una expresión literaria. El jefe de la policía napolitana confesó que durante la noche de ayer debieron aumentar los oficiales en las calles, debido a que temían que se produzcan suicidios masivos.
A la par de este temor y con la policía intentando contener a la población por la pérdida de su ídolo, Luigi de Magistri, alcalde de Nápoles, anunció que el estadio San Paolo pasará a llamarse Diego Armando Maradona.























