El hombre pasó una semana internado en el Hospital Cullen. Los vecinos del barrio lo lincharon y prendieron fuego su casa luego de acusarlo del abuso sexual de una menor.
En ese momento, estaba visiblemente golpeado y un grupo de vecinos se encargó de aclararles a los policías que presumían que había sido el autor de un abuso sexual ocurrido de una adolescente de 14 años.
Mientras los bomberos apagaban el incendio de su vivienda, en el hospital Cullen los médicos constataban que presentaba severos traumatismos de tórax, cráneo y abdomen, y múltiples heridas cortopunzantes. Quedó internado en la unidad de terapia intensiva.
Finalmente falleció en las últimas horas producto de estas heridas.



















