Rodolfo Ferrero y Alejo conmovieron al país en 2017. Porque el joven, entonces de 28 años, recibió la donación de médula ósea de su hijo de 8. Le habían diagnosticado la enfermedad dos años antes y llevaba mucho tiempo haciendo tratamientos para salir adelante: aquella operación podía hacerlo superar sus problemas, pero finalmente este jueves falleció.

Rodolfo había probado con distintos tratamientos, pero el año pasado, los médicos le indicaron que la única opción era el trasplante. A partir de distintos estudios, se determinó que Alejo, su hijo mayor era compatible. A pesar de su negación, la familia de Ferrero lo convenció de concretar la donación.

“Tiene un corazón muy grande y esa forma de ser que, donde va, donde pisa, deja una huella muy importante. Es un amor. Hoy es chico y a lo mejor no lo entiende, pero el día de mañana él también estará orgulloso”, había dicho tiempo atrás el padre del niño.

Por la donación de médula, el Concejo Deliberante de Puerto General San Martín, Santa Fe, lo nombró como “Niño destacado”, debido a la donación de médula ósea. Luego de la operación, los médicos informaron que el joven se recuperaba de modo favorable, pero este jueves, se conoció la noticia de su fallecimiento. La peor noticia.