El artista plástico Milo Lockett, reconocido a nivel internacional, estuvo ayer en Santa Fe. Llegó sin que nadie se diera cuenta a eso de las 9.30, fue al hospital Iturraspe y se puso a pintarles un mural a los niños y niñas del área de oncología pediátrica.

Lockett pintó y pintó, ante la curiosa mirada de los pequeños pacientes. Era interrumpido una y otra vez por médicos y personal y gente del área de espera que le pedía si podían sacarse una foto con él. El hombre asentía y luego seguía pintando con la ayuda de sus ayudantes. La única condición que había puesto: poder hablar y estar con los “pacientitos”. A las 15 terminó el enorme mural.

Desde hace tiempo que el artista tomó trascendencia por su particular trazo artístico en relación con los niños y la infancia. Y se compromete con causas nobles: dona anualmente un promedio de 40 obras para subastas a beneficio del Hospital Pediátrico de Resistencia (ciudad donde nació), en un trabajo realizado con adolescentes dentro de un proyecto de prevención de VIH junto con Cruz Roja Argentina.