Un alumno de una escuela de Santa Fe, Texas mató a diez personas y otras diez resultaron heridas en un tiroteo en una Escuela Secundaria. El responsable Dimitrios Pagourtzis, de 17 años, fue detenido por la policía. Es el vigésimo segundo tiroteo en una escuela norteamericana en lo que va del año, a razón de uno por semana.

Greg Abbott, gobernador del estado de Texas, calificó lo ocurrido como “uno de los ataques más atroces en la historia de las escuelas de Texas”. Confirmó en una conferencia de prensa que nueve de las víctimas fatales son estudiantes de la escuela secundaria y que los heridos fueron llevados a distintos hospitales de la ciudad. “Es tiempo de hacer algo para asegurarnos de que esta tragedia no vuelva a repetirse nunca”, afirmó Abbott. Los familiares de las víctimas emitieron un comunicado de prensa pidiendo que se unan “todos los norteamericanos para ponerles fin a estas catástrofes evitables”.
El vicedirector de la secundaria, Cris Richardson, informó que el tiroteo se produjo entre las 7.30 y 7.45 hora local (9.30 a 9.45 hora argentina). Pagourtzis abrió fuego con una escopeta y un revólver calibre .38 que le habría sacado a su padre, quien sería titular legal de ambas armas. “No tengo información en este momento de si el padre sabía o no que su hijo había tomado estas armas”, dijo el gobernador. Además, aseguró que el joven se entregó por voluntad propia y “admitió que no había tenido el valor para suicidarse, como tenía pensado”. Abbott indicó que no hubo “señales de advertencia” que indicaran que Pagourtzis fuera a cometer algún acto de violencia, aunque se encontró que había escrito en su celular el plan de cometer un tiroteo y suicidarse.
La policía advirtió que encontró explosivos caseros, entre ellos un cóctel molotov, dentro y fuera del terreno de la escuela. Sin embargo, al no estar seguros de que ésos fueran los únicos que había, pidieron a los habitantes de la ciudad que estén alerta y que “se comuniquen con las autoridades si ven algún objeto sospechoso”. Las fuerzas de seguridad interrogaron a otras dos personas y, según Abbott, una de ellas “puede haber tenido algún grado de participación en el crimen”. “Nuestra principal preocupación es la seguridad de nuestra comunidad”, sostuvo el jefe de la Policía de Santa Fe, Jeff Powell.
Durante un acto en la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó que “hoy es un día triste, muy, muy triste”. “Esto ha estado ocurriendo durante demasiado tiempo en nuestro país”, lamentó el mandatario y afirmó que su administración está decidida a hacer todo lo posible “para proteger a nuestros estudiantes, proteger nuestras escuelas y mantener las armas fuera de las manos de los que sean una amenaza para sí mismos y para otros”. Sin embargo, todavía su gobierno no ha propuesto una iniciativa que restrinja la venta de armas de fuego a particulares.
Fuente: Página 12



















